Tomártelo personal... ¿Es tuyo o es mío?
- aleegsrr

- hace 11 minutos
- 3 Min. de lectura
¿Te ha pasado que sientes que alguien te habla mal o te hace un comentario que no te gusta y, automáticamente, sientes que esa persona tiene algo en tu contra?
Bueno, pues el día de hoy te traigo una pequeña reflexión para invitarte a iniciar en la práctica de no tomarte nada personal. Una práctica difícil de aplicar, pero maravillosa para la paz interior.

PREMISAS
La vida es individual. Absolutamente todos y cada uno de los seres humanos que habitamos este mundo tenemos nuestra propia vida, historia, padres diferentes, ideologías, creencias, motivaciones, heridas y complejos... ¡una perfecta sincronicidad de particularidades que nos vuelven nosotros!
El conocernos a nosotros mismos en su totalidad es un reto por sí solo, pues incluso con años de trabajo personal o con la práctica de meditación de los monjes, seguimos siendo seres complejos. Suponer, por ende, que podríamos comprender a otra persona en su totalidad o descifrar sus razones para hacer tal o cual cosa sería completamente una ilusión.
LA AUTOOBSERVACIÓN
Antes que nada, primero para ti mismo, vas tú.
Es posible que existan injusticias, situaciones o comentarios que te desagraden o no estén alineados contigo. Tal vez puedan desconcertarte o descolocarte emocionalmente. Pero la realidad es que situaciones como estas suceden todos los días, a cada momento, en el mundo, para bien o para mal.
No depende de ti cambiarlas, porque eso es responsabilidad de cada quien. Pero sí depende de ti cómo reaccionas ante las circunstancias de la vida, cómo respondes y cuánto permites que te afecten.
A lo mejor, un día vas en el coche y un señor casi te choca. Entonces se abre una lista de posibilidades: puedes hacerle un señalamiento o un gesto para que se fije; a lo mejor simplemente sigues tu camino; o quizá eliges gritarle desde la ventana que tenga cuidado. Incluso, a lo mejor piensas que es mejor castigarlo y, ya de plano, te bajas del coche...
De hecho, mientras lees estas líneas, es posible que ya hayas tomado una decisión sobre cómo reaccionarías. Y te aseguro que tu reacción sería completamente distinta a la de otros lectores, aunque sólo cambie uno u otro detalle.
La cuestión es que esta reacción, esta decisión de actuar, es completamente tuya. El señor del ejemplo simplemente fungiría como un estímulo que activó algo en ti, pero independientemente del nivel de respuesta que tengas, esa respuesta está en tu poder y no en el del señor.
Así que, ya sea que eligieras gritarle o enojarte, esto depende de ti y de lo que esté sucediendo en este momento en tu vida. ¿Cuánto poder sobre ti le estarías entregando al otro?
Entonces, en esta primera parte de la práctica, que viene acompañada de la posibilidad de autoobservarte, te invito a detenerte por un momento y considerar que cualquier irritación, ansiedad, dificultad o enojo que estés cargando en tu vida puede ser un área que puedes trabajar y mejorar en ti.

LA OTRA CARA DE LA MONEDA
Ya hablamos del lado de la autoobservación, pero ahora hablemos de cómo podemos engancharnos con lo que sucede fuera de nosotros. De cómo, sin querer, sentimos que cualquier cosa que haga la otra persona es una acción hecha directamente para tener un efecto sobre nosotros, como cuando tiras una flecha y quieres dar justo en el blanco. Sólo que ese blanco eres tú.
Y entonces empiezas a preguntarte por qué esa persona está afectándote tanto.
Y no quiero decir que no existan momentos en los que, por una u otra razón, alguien pueda enfocarse demasiado en otra persona. Pero, si eso sucediera, lo que te quiero invitar a llevar a la práctica el día de hoy es comprender que, aun cuando alguien aviente la flecha al blanco, tienes la posibilidad de no permitir que esa flecha te haga daño, te lastime o te descoloque.
Recuerda que no tienes que cargar con lo que no es tuyo. A veces, lo más sano es devolverle a cada quien lo que le corresponde, sin juicio. Todos tenemos algo por trabajar.
Respira, cierra los ojos, conecta contigo mismo, obsérvate y suelta. Hoy es un buen día para no cargar lo que no te corresponde.





Comentarios